Baño turco

El baño turco, o Hamman en árabe, es un baño de vapor a 50º C o de calor húmedo impregnado con aromatizantes de eucalipto. El espacio o habitáculo se encuentra revestido con mármol o piedra. La humedad del ambiente es relativa del 99%, recubriendo la piel lo que hace las funciones del sudor dispersando el calor y evitando que el cuerpo sude.
A pesar del agobio y la sensación de asfixia que pueda provocar la humedad y el calor, esta terapia produce una gran cantidad de beneficios en el organismo.

•  Mejora el sistema circulatorio: la exposición al calor estimula la circulación de la sangre acelerando el metabolismo.

•  Tonificante: oxigena y revitiliza los tejidos retrasando el envejecimiento de la piel.

•  Mejora la respiración: inhalar el vapor y la esencia del eucalipto abre las vías respiratorias y los bronquios. Aumenta la capacidad respiratoria y, como consecuencia, la capacidad de intercambio de oxígeno.

•  Antiestrés. combate la tensión y la ansiedad.


Precauciones:

•  Tiempo máximo recomendado entre 15 y 20 minutos, no es recomendable en casos de cardiopatía, hipertensión, enfermedad bronquial severa, epilepsia, cólicos renales o anorexia.

•  Recomendable tomar un ducha de agua templada antes de entrar en el baño turco. 

¡Es obligatorio

el uso exclusivo de traje de baño, gorro, toalla y chanclas

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